
En el mundo de la planeación, ya sea en el ámbito militar, deportivo o empresarial, existen dos términos que frecuentemente confundimos; «táctica» y «estrategia». Aunque están relacionados -y se complementan entre sí- , representan dos conceptos distintos que juegan roles cruciales en el logro de objetivos.
El objetivo principal de este artículo es conocer sus significados para aprender a diferenciarlos y así poder saber cuándo y cómo emplear sus conceptos.
La Táctica: Pensamiento en el “Corto Plazo”
La táctica se enfoca en la implementación de acciones específicas y detalladas para alcanzar metas, son los pasos y las acciones individuales que llevarás a cabo para llegar hasta ahí. Es el arte de tomar decisiones efectivas de forma rápida en situaciones particulares y concretas. Dicho esto, las tácticas son herramientas prácticas que permiten adaptarse a las circunstancias cambiantes y aprovechar oportunidades presentes.
Algunas características clave de la táctica son:
- Flexibilidad: Las tácticas deben ser adaptables, ya que pueden ser modificadas para ajustarse a los cambios y desafíos que se presenten.
- Ejecución: Las tácticas son acciones concretas y específicas que requieren ejecución inmediata para obtener resultados rápidos.
- Enfoque: Se centran en resolver problemas y superar obstáculos de manera puntual.
- Nivel de Detalle: Las tácticas atienden a detalles específicos y pueden variar dependiendo de la situación.
La Estrategia: Visión a Largo Plazo
La estrategia, por otro lado, es un enfoque más amplio y de largo plazo para lograr objetivos predefinidos. Implica la planificación y formulación de un plan general que guiará la toma de decisiones en el futuro. La estrategia proporciona una dirección clara y una visión global de cómo se pueden aprovechar los recursos y capacidades para alcanzar un objetivo más amplio. Algunas características fundamentales de la estrategia son:
- Planificación: La estrategia es un proceso de planificación a largo plazo que involucra análisis, evaluación y establecimiento de objetivos claros.
- Consistencia: Una estrategia se mantiene constante en su enfoque general, incluso si las tácticas específicas pueden cambiar.
- Visión Global: La estrategia toma en cuenta el panorama general y cómo cada acción se relaciona con el logro del objetivo final.
- Decisiones de Alto Nivel: La estrategia se enfoca en tomar decisiones importantes que afectan la dirección y el éxito general.
Trabajo en Conjunto: La Sinfonía del Éxito
La táctica y la estrategia son dos elementos cruciales que se complementan entre sí. Una buena estrategia proporciona una estructura sólida para que las tácticas operen, mientras que las tácticas bien implementadas contribuyen a alcanzar los objetivos estratégicos.
Un ejemplo aplicado para ejecutar una estrategia y tácticas de forma más aterrizada en el mundo del Marketing digital sería:
Estrategia: Subir el número de suscriptores para utilizar pruebas gratuitas de un producto en un 20% en un periodo de 3 meses.
Tácticas:
- Aumentar la exposición en las páginas web seleccionadas previamente, que se relacionen con nuestro producto de manera directa, a través de ventanas emergentes que promocionen una prueba gratuita cuando el internauta se desplace hasta la mitad de la página.
- Ofrecer un e-book gratis a cada persona que se registre para acceder a una prueba gratuita.
- Promocionar el registro a pruebas gratuitas a través de campañas en redes sociales con objetivos acotados en el tiempo que se requiere aumentar el número de suscriptores.
En Barret Blau creemos que para lograr el éxito, en materia empresarial, es fundamental que ambas estén alineadas. Una estrategia bien definida proporciona una visión y guía para tomar decisiones tácticas, mientras que la implementación efectiva de tácticas respalda y fortalece la estrategia general.
De forma concluyente podemos decir, que la táctica se enfoca en el «cómo» resolver algo de manera inmediata o rapidamente, mientras que la estrategia se enfoca en el «qué» y «por qué» de la planificación a largo plazo. Ambas son esenciales para el éxito en cualquier ámbito, y su integración inteligente es lo que permite alcanzar los objetivos con eficacia y eficiencia. Al comprender y aplicar adecuadamente estas diferencias, se puede lograr un equilibrio armónico y alcanzar el éxito en cualquier empresa.
Recuerda que puedes acercarte a nosotros para poderte asesorar de manera efectiva cómo puedes implementar estrategias y tácticas que te permitan alcanzar tus objetivos de manera más sencilla y eficiente.